Cuando el presente está bien; pasado y futuro son irrelevantes.
¿Cuánto tiempo pasamos preguntándonos que hubiera pasado si?
¿Cuántas veces nos atemoriza el que pasaría si?
Es tan simple y complejo a la vez. El equilibrio solo se consigue aprendiendo a volar sin miedo; al pintar la trayectoria con pinceles de luna y aspirar el olor de tus sueños.
Todo se alcanza con alma de artista; visión de vida confundida con una profesión. Enamorado de hoy, evaporado el ayer, sintiendo mañana.
Con corazón de hippie, valor de dragón y visión de águila. Una fuerza de voluntad tan fuerte como el mar, tan clara como el viento y tan intimidante como el fuego no se puede parar.
Yeah!