miércoles, 28 de julio de 2010

Un pedazo de luna

Podría regalarte la luna pero me odiaría si ya no pudiera verla otra vez. Si la perdiera un día ya no sería múltiples yo y me perdería en la fría noche de espejos…

Así que no puedo dártela. Tan solo te ofrezco un pedazo. La gente siempre quiere regalarla toda… es tan injusto… tan egoísta… tan impulsivo que el hecho de solo pensarlo me quema los ojos.

Pero hace tiempo que he dejado de ser la gente. Por eso solo te guardaré un parte, no cualquier parte, he seleccionado la que está hecha de un sueño con gravedad de diamante: la que puede hacernos volar sin descalabrarnos, la que puede elevarnos sin hacernos perder la cabeza.

Toma este pedazo de luna, te ofrezco la irrealidad de la realidad, un beso que te parta los labios y un abrazo con profundidad de cráter.

Multipliquemos la luz. Que no nos lleve el viento.

miércoles, 7 de julio de 2010

Se cierra el Universo

Cuando alguien es importante en mi vida me es doloroso cerrar el ciclo. Romper el vínculo. Cuando me relaciono con alguien es al 100% y si algo he aprendido es que el tiempo es lineal y todo acaba… Por ello cerrar esos pequeños Universos y su representación es complejo.

Antes me rehusaba a hacerlo. Sentía que acabar un ciclo era extinguir las pequeñas estrellas que aún quedan y todo lo que encierran: los sueños creados, la fantasía del mañana, el delirante ayer. Cerrarlos era sinónimo de quedarme vacío. Sin luz. Al menos eso creía hasta hace poco…

El dejarlos abiertos ha hecho que todo se mezcle y se complique el hoy. Es vivir ayer y esperar mañana, seguir queriendo y seguir odiando. Una panacea falsa que resulta de momento. Agarrarme de estrellas que ya no brillan con la misma intensidad.

Hace un par de meses decidí ponerle fin a este ciclo que me hacía sentir seguro. Me doy cuenta que era humo. Dejo ir sus estrellas sin olvidar su representación en mi vida y sin expectativa alguna. No sabía decir adiós y vivía de un hasta luego. Por ello mis idas y vueltas que no me permitían ser libre y ustedes mejor que nadie saben cuánto amo la libertad.

Llegar a esta resolución fue más un impulso que me dio la vida que una decisión propia. Hace unos meses me tope con un doloroso pasado que caminó junto a mí. Entonces pude ver claro a través de mi mente. Una revolución que me impulso a construir un dragón un tanto desbocado y ansioso de pulverizar estrellas y consumir mañanas.

Hoy el dragón está tranquilo, es sabio y sabe decir adiós con honestidad, entrega y visión clara. A ti que fuiste mi mundo y soñaba con tu mañana, a ti que me inventaste un platónico y vivir de fantasías, a ti que me enseñaste como se debe de querer. A ustedes les digo adiós y les agradezco hayan sido parte de mi evolución personal y espiritual. Gracias por darme los mejores y peores momentos. Ya no quiero quedarme con su polvo de estrellas, lo devuelvo porque quiero verlos brillar con toda su intensidad, ya no son mis estrellas.

Se cierra el Universo y el cielo se ve despejado… Apago el ultimo cigarro, una nueva noche comienza