Cuando alguien es importante en mi vida me es doloroso cerrar el ciclo. Romper el vínculo. Cuando me relaciono con alguien es al 100% y si algo he aprendido es que el tiempo es lineal y todo acaba… Por ello cerrar esos pequeños Universos y su representación es complejo.
Antes me rehusaba a hacerlo. Sentía que acabar un ciclo era extinguir las pequeñas estrellas que aún quedan y todo lo que encierran: los sueños creados, la fantasía del mañana, el delirante ayer. Cerrarlos era sinónimo de quedarme vacío. Sin luz. Al menos eso creía hasta hace poco…
El dejarlos abiertos ha hecho que todo se mezcle y se complique el hoy. Es vivir ayer y esperar mañana, seguir queriendo y seguir odiando. Una panacea falsa que resulta de momento. Agarrarme de estrellas que ya no brillan con la misma intensidad.
Hace un par de meses decidí ponerle fin a este ciclo que me hacía sentir seguro. Me doy cuenta que era humo. Dejo ir sus estrellas sin olvidar su representación en mi vida y sin expectativa alguna. No sabía decir adiós y vivía de un hasta luego. Por ello mis idas y vueltas que no me permitían ser libre y ustedes mejor que nadie saben cuánto amo la libertad.
Llegar a esta resolución fue más un impulso que me dio la vida que una decisión propia. Hace unos meses me tope con un doloroso pasado que caminó junto a mí. Entonces pude ver claro a través de mi mente. Una revolución que me impulso a construir un dragón un tanto desbocado y ansioso de pulverizar estrellas y consumir mañanas.
Hoy el dragón está tranquilo, es sabio y sabe decir adiós con honestidad, entrega y visión clara. A ti que fuiste mi mundo y soñaba con tu mañana, a ti que me inventaste un platónico y vivir de fantasías, a ti que me enseñaste como se debe de querer. A ustedes les digo adiós y les agradezco hayan sido parte de mi evolución personal y espiritual. Gracias por darme los mejores y peores momentos. Ya no quiero quedarme con su polvo de estrellas, lo devuelvo porque quiero verlos brillar con toda su intensidad, ya no son mis estrellas.
Se cierra el Universo y el cielo se ve despejado… Apago el ultimo cigarro, una nueva noche comienza
1 comentario:
De alguna forma siempre me impresiona el ver lo asemejado que son sus sentimientos, compartiendo muchos de ellos pero sobresaltados por tu maravillosa forma de poder leerlos, entenderlo y escribirlos con tanta pureza.
Ser artista big Brost es una visión no una profesión.
silently watching from the shadows, a little friend.
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