miércoles, 28 de julio de 2010

Un pedazo de luna

Podría regalarte la luna pero me odiaría si ya no pudiera verla otra vez. Si la perdiera un día ya no sería múltiples yo y me perdería en la fría noche de espejos…

Así que no puedo dártela. Tan solo te ofrezco un pedazo. La gente siempre quiere regalarla toda… es tan injusto… tan egoísta… tan impulsivo que el hecho de solo pensarlo me quema los ojos.

Pero hace tiempo que he dejado de ser la gente. Por eso solo te guardaré un parte, no cualquier parte, he seleccionado la que está hecha de un sueño con gravedad de diamante: la que puede hacernos volar sin descalabrarnos, la que puede elevarnos sin hacernos perder la cabeza.

Toma este pedazo de luna, te ofrezco la irrealidad de la realidad, un beso que te parta los labios y un abrazo con profundidad de cráter.

Multipliquemos la luz. Que no nos lleve el viento.

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