Hablar
mucho, decir poco.
Soñar con vientos azules y despertar en un desierto.
Decido ser transparentes y resulta que toman el control remoto para ponerme en
pausa.
Yo elegí Perdonar, querer y madurar.
Pero se nos juzga por un momento. Somos Humanos concupiscentes, siempre viendo
el punto negro aun cuando nos prenden todos los reflectores.
Días de luz por uno de sombras y la evaluación es un solo color.
Ya no importa. Se baja el telón; me guardo las emociones.
Soy el muñeco de nieve con corazón incandescente; es mejor así. Ese momento se
lo lleva el tiempo, el viento azul no es un sueño.
No necesito protección. La vida es un reloj. Se lo que quieras ser. No puedo
volver a despertar en un desierto. Se perdió el momento.
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